COMUNICADO DE LA SECRETARIA DE GENERO E IGUALDAD DE USTEA PARA CONMEMORAR EL 8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES

Somos  voz, somos  fuerza, JUNTAS construimos futuro

 

            Muchos han sido los siglos desde que la primera mujer oradora se dedicara a difundir el conocimiento, lo que le ocasionó la consideración de hetaira (concubina) como única faceta a destacar, relegando a un plano casi desconocido su dimensión de oradora, fue esta la primera maestra de Retórica de la que tenemos conocimiento. Su palabra y su figura fueron ocultadas por miedo al poder de su imagen como modelo a seguir. Culta, hermosa, docta en artes lúdicas, con una capacidad de elocuencia y un manejo de sus técnicas que hacía que pudiese hacerse con el poder, esta fue Aspasia. Muchos años menos han pasado desde que una mujer española se levantara en el Parlamento y a través de su  voz solicitara el derecho de las mujeres a participar en la vida pública de su país, lo que la llevó al destierro voluntario y a la pérdida de la confianza de sus propios compañeros de partido: Doña Clara Campoamor  también era peligrosa como modelo.

La palabra pública, la VOZ, es el mejor instrumento para gritar las injusticias, para clamar el dolor, para reír la alegría, es la que nos permite decir “yo soy”, “yo estoy”. Es la manera más directa de pedir lo que es de una, y sobre todo, es la manera de contar a los y las demás y a nosotras mismas cómo vemos el mundo y cómo lo queremos.

Este 8 de marzo, la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical vuelve a valerse de la palabra para reivindicar la necesidad de estar juntas,  de tejer redes para  tener más FUERZA para apropiarnos de esta palabra, tan vinculada al campo semántico masculino. La fuerza que nos da trabajar cada día en nuestros distintos sectores para defender los derechos de las mujeres, los cuales -los conseguidos y los no alcanzados-  éstas ven peligrar cada vez que se descuidan, como consecuencia de la involución ideológica que se ha asentado en la política y en la sociedad.

Nos cuestionan nuestro derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, nos siguen condenando a salarios más bajos y más precarios, fruto ambos de las  reformas laborales pro-empresa que se han llevado a cabo  en el último decenio. Nos siguen poniendo impedimentos a la incorporación al mundo laboral,  propiciando nuestra vuelta a los hogares y  la asunción de una doble o triple jornada con la eliminación práctica (recortes) de la Ley de Dependencia. No satisfechos, siguen viendo cómo se nos asesina y, sin embargo, retiran las medidas de atención económica necesaria para combatir y erradicar la violencia de género. ¡Con una campaña para el día 25 de noviembre cubre el expediente la/el responsable en igualdad de este país!  Convirtiendo así  la Ley contra la violencia de género en  mero papel mojado, de dificilísima aplicación.

Con la excusa del abandono escolar y los sesgados resultados Pisa, y aprovechando que “el Pisuerga pasa  por Valladolid”, imponen una reforma educativa que  quita a la futura ciudadanía la capacidad de desarrollar una mente más crítica, una sociedad más igualitaria,  una educación desde las primeras etapas basada en la coeducación, en el respeto a lo diferente, en el aprecio a lo femenino, puesto que lo masculino ya está suficientemente apreciado, y además propugnan la enseñanza diferenciada por sexos haciéndonos dos grupos “homogéneos” sin respeto a la diversidad individual de cada persona, independientemente del género que se le atribuya. Y, como colofón, impulsan la enseñanza en las aulas públicas de la religión, bastión de la misoginia y del patriarcado.

Pero, no contentos con eso, nos vuelven a apretar media vuelta más de tuerca con un Anteproyecto de ley  sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental y otras medidas a  adoptar en los casos de nulidad,  separación o divorcio, que a todas luces toca derechos básicos de las niñas y niños, de las partes individuales y, sobre todo, de las mujeres, en tanto que da cobijo a la demanda de  una escasa parte de la población que reivindica “su súbita paternidad” y que  hace habitualmente de la custodia compartida una amenaza y una venganza contra la otra parte  mayoritariamente mujeres, amén de la pobreza absoluta en la que dejará a millones de mujeres de más de 45 años que, por dedicarse al cuidado de la familia, como pacto social-familiar, no han cotizado.

Por eso desde la Organización de Mujeres de la Confederación Intersindical en este 8 de marzo de 2015 decimos:

  • No daremos un paso  atrás en el camino de la consecución de los derechos de las mujeres.
  • Seguiremos luchando en todos los ámbitos de nuestra competencia para que la ley que regula la igualdad en este país logre finalmente la igualdad efectiva
  • Continuaremos exigiendo al gobierno la retirada inmediata de su Anteproyecto de ley sobre el ejercicio de la corresponsabilidad parental que pone en peligro a madres e hijas/os al recoger la posibilidad  de que a un  maltratador se le conceda la custodia compartida.
  • Demandaremos una y otra vez la dotación presupuestaria y estructural  suficiente para que la atención a las personas dependientes llegue a todo el que lo necesite.
  • Proseguiremos demandando   al gobierno que deje de levantar falsas expectativas  al anunciar, fuera de tiempo,  su intención de volver a introducir la educación en igualdad en las escuelas tras haberla eliminado explícitamente del curriculum educativo en la LOMCE, habiendo pasado por alto las recomendaciones legales internacionales al respecto y las de instituciones  acreditadas del estado español. No pedimos remiendos de última hora sino la consideración y el reconocimiento necesario de la importancia que tiene la educación en igualdad para eliminar la discriminación y estereotipos sexistas que se siguen transmitiendo en el sistema educativo y para erradicar  de una vez la violencia hacia las mujeres que sigue creciendo  en este país.
  • Persistiremos en reclamar la retirada de la impuesta LOMCE por considerar que impide una educación en igualdad de condiciones para todas las personas de este país, potenciando la instrucción competitiva en vez de la formación colaborativa que da lugar a sociedades más justas.  
  • Seguiremos reivindicado una escuela pública laica, libre de sexistas prejuicios religiosos, y respetuosa con la diversidad de cada persona.

  Somos voz, somos  fuerza, juntas  construimos el futuro que nos merecemos y que merecen nuestras hijas e hijos.

                                                                           Comenzar es difícil, 

                                                                               pero vamos dando los pasos,

                                                                                 por un  futuro,

                                                                                   que los hijos puedan celebrar.

                                                                                      Somos el viento, que baila y que canta.

                                                                                        Si estamos juntas, somos huracán 

                                                                                          No  estamos de paso,

                                                                                            no somos fracaso.

                                                                                                       Amparanoia


Permisos Iguales e Intransferibles


Revista 8 marzo 2013

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